domingo, 8 de diciembre de 2024

Expectativas

 "Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones" 

Qué fácil es decirlo y, a la vez, qué difícil cumplirlo... ¿verdad?. Muchas veces tendemos a idealizar situaciones o personas, la mayoría de ocasiones basadas en nuestras experiencias previas. Otras veces son nuestras propias ilusiones y esperanzas puestas en que algo que, tras mucho tiempo persiguiendo, deseamos que finalmente funcione. Sea cual sea el motivo, siempre que empezamos algo nuevo, es inevitable crearnos expectativas, ¿por qué lo hacemos?

-Inseguridad, miedo a lo desconocido. Tendemos a idealizar según los patrones de lo conocido para hacer de ello un entorno seguro. De esta manera, hacemos conexiones con una experiencia pasada similar a la que vivimos en ese momento y con la expectativa nos autoconvencemos de poder afrontarlo de igual manera.

-Fuente de motivación: Nos permite prepararnos para un posible futuro, otorgándonos herramientas y estrategias que poner en práctica en una realidad simulada. No dejando, de este modo, lugar a la improvisación y aportando un extra de motivación y decisión por avanzar.

-Objetivos marcados: Ligado a lo anterior, encontramos objetivos por cumplir. En este caso, utilizamos expectativas vistas como ilusiones, esas que nos empujan a buscar lograr nuestras metas futuras. Nos mantienen activos, llenos de energía, con ganas de conocer, descubrir y experimentar algo nuevo. Este enfoque es positivo, ya que en la vida se necesita de la ilusión y emoción que nos proporcionan estas expectativas, aunque es importante que sean siempre objetivos realistas.

¿Qué entendemos por expectativas? Son las ideas que una persona tiene con respecto a algo que podría ocurrir. No es un hecho certero, sino una suposición. Un futuro incierto que podría ser o no acertado. A través de ellas, anticipamos posibles escenarios. Normalmente idealizamos en positivo y, como todo, llevado al extremo, puede ser perjudicial. Curiosamente, la mayoría de veces creemos firmemente en nuestra suposición, tanto que hasta llegamos a interiorizar que sea una verdad absoluta, en lugar de una suposición. Llegamos a un punto en el que no distinguimos realidad de fantasía. Nos encargamos de alimentar esa idealización y no caemos en la posibilidad de que no sea cierto. Jugamos con nuestra mente llevándola al límite y eso nos hace caer en picado en el momento que no se cumple.

Y es que cuanto más idealizada está la situación, más alejada de la realidad actual, mayor es el sufrimiento y la decepción. Por ello, es fundamental no perder el norte, no dejar que nuestras expectativas e ilusiones sean más altas que el momento que estamos viviendo. No podemos depender de ellas, ya que de esta forma no disfrutaremos de lo que tenemos alrededor y nos perderemos muchas cosas importantes por vivir en las nubes. Nuestra vida es nuestra y debemos controlarla nosotros. 

Cuando nos formamos unas altas expectativas, tendemos a imaginar la situación tal y como nosotros actuaríamos y, por eso, esperamos que el otro actúe tal y como debería hacerlo, desde nuestro punto de vista. Por ese motivo, nos encerramos en solo una posibilidad de actuación por parte del otro, cuando en verdad son múltiples las alternativas que existen para afrontar una misma situación. Y ¿qué pasa cuándo no se da eso que esperábamos? Que llegan las frustraciones y, con ellas, las desilusiones. ¿Cómo evitar formar expectativas de todo? Viviendo el presente, conectando con nuestra situación real, tratando de evitar suposiciones sin fundamento.

"Las apariencias no engañan, las que engañan son las expectativas"

domingo, 29 de septiembre de 2024

Mentiras

Las mentiras forman parte de nuestra vida. Podemos afirmar que, por desgracia, vivimos rodeados de ellas, algunas están presentes en nuestro día a día, por lo que es importante saber localizarlas. Existe una especie de sexto sentido para detectarlas, no es más que la experiencia personal de toparnos con ellas. Las mentiras no nos benefician en ningún momento, aunque algunas se disfracen y parezca que nos ayudan, realmente tienen el efecto contrario. ¿Qué tipos de mentiras podemos encontrar? 

-Mentiras piadosas: Son aquellas que se hacen con buena intención, con el fin de evitar hacer daño a la otra persona. Este tipo de mentiras pueden ser también obviar dar cierta información o blanquear una situación para que no duela tanto. Pero, ¿realmente funciona? Quizás sí se logra ocultar la verdad durante un largo tiempo, pero una vez que la otra persona descubre la verdad, no tiene mucho sentido y puede llegar a surgir el efecto rebote y molestar más.

-Autoengaño: Son las mentiras que nos decimos a nosotros mismos. Cuando te niegas a aceptar una realidad, pues no es la que esperas y tienes la esperanza de que todo va a pasar y va a volver a ser como era antes. Quizás no estás preparado para afrontar lo que te viene al momento y piensas que es mejor minimizar el asunto e, incluso, hacer como que no existe. ¿Nos beneficia en algo actuar de este modo? Puede que a corto plazo creamos que nos facilitará asumir la realidad poco a poco, pero en verdad no es más que un escudo para atrasar lo inevitable y, además, nos ofrece una visión de una realidad distorsionada, por tanto, no nos ayudará en nada.

-Rumores: Cuando se miente inventando un chisme que en verdad no existe. Muchas veces se hace con el fin de obtener una atención o un reconocimiento por parte del receptor. ¿Es sano actuar así? Si la única forma de lograr que la gente te preste atención o te tenga en cuenta es contando mentiras sobre los demás, tienes un verdadero problema. Es más, puede que esa forma de actuar esconda muchas carencias afectivas, inseguridades y una baja autoestima. ¿Te has puesto en el lugar del otro? Seguro que a ti no te gustaría ser el centro de esos rumores, por tanto, no hagas a los demás lo que no te gustaría que te hicieran a ti.

-Exageración: Al narrar un hecho, magnificar una situación o sus consecuencias de manera que parezca más grave el suceso ocurrido. Esto puede esconder rasgos de victimismo, pretender que la gente sienta lástima por nosotros y, de esta manera, mantenerla cerca para no sentirnos solos. ¿Qué nos aporta esta situación? Nada bueno, vivir de la pena que los demás puedan sentir hacia nosotros solo nos llevará a no disfrutar realmente de la vida y tener una actitud tan negativa nos traerá consecuencias devastadoras a nivel anímico. 

-Manipulación / chantaje: Relacionado con las ganas de querer tener a la gente de su lado a toda costa, encontramos esta forma de mentir. Escogen personas vulnerables y les hacen creer que no deben cambiar de opinión. No actúan con honestidad, no sólo no reconocen sus propios errores, sino que los disimulan culpando a otros de sus acciones. Controlan el pensamiento y las actitudes de los que tienen a su alrededor, modelándolo a su medida y si es preciso mentir, lo hacen. ¿Cómo se puede parar este comportamiento? Poniendo límites, no dejándose engañar y enfrentando al manipulador. La principal consecuencia es aquello que más temen: la soledad.

¿Qué supone mentir y por qué no debemos hacerlo? Con las mentiras perdemos la confianza de las personas que tenemos a nuestro alrededor. La confianza es difícil ganarla y con tan solo una pequeña mentira podemos tirar por tierra todo lo ganado anteriormente y provocar que esa confianza se pierda, rompiendo el vínculo establecido. Además, quien dice una mentira, normalmente cuenta más para tapar la primera, lo que genera estrés y ansiedad, así como una necesidad de controlar absolutamente todo el discurso. Utilizando las mentiras no se resuelven los problemas, al contrario, se volverán mayores. Por ello, ser sincero y decir la verdad nos llevará a una vida más sana y tranquila, potenciando, además, nuestra autoestima.

 
"Lo relevante en una mentira no es nunca su contenido,
 sino la intencionalidad del que miente"

sábado, 10 de agosto de 2024

A caballo regalado, no le mires el dentado

¿Dónde tiene su origen este dicho? Esta expresión surge a raíz de la exhaustiva evaluación que realizan los expertos cuando miran los dientes de un caballo. Con esta acción analizan qué edad tiene, su salud, el tipo de dieta que sigue, su procedencia... Por ese motivo, obtienen mucha información realizando este gesto. Al comprarlos, lo tenían en cuenta para valorar si merecía la pena o era demasiado mayor y, por tanto, no servía. De esta manera, buscaban apreciar sus defectos para considerar si era apto o no.

Y volviendo a nuestra vida diaria... ¿Qué significa este refrán? Que cuando te regalan algo no debes mirar sus defectos, ni cuando te invitan a algún sitio, criticar de manera negativa y despectiva sus características o los hechos que allí ocurren. Evitar un análisis exhaustivo, poniendo en duda su calidad o resaltando sus fallos. En su lugar, aceptar con agrado, de forma cortés y educada, aunque a simple vista no nos guste o pensemos que no lo merecemos. 

¿Y por qué no hacerlo? Porque más allá del objeto en sí, está la voluntad de la otra persona. Si criticas el regalo, de manera indirecta o directa estás desprestigiando a quién tuvo el detalle contigo. Si no valoras ese hecho, estás menospreciando una actitud desinteresada y la mejor de las intenciones para manifestar lo que le importas.  

A ninguno de nosotros nos gusta que nos recuerden constantemente nuestros errores y que sólo resalten esa parte negativa, nos gusta que nos valoren en nuestra totalidad. Eso no significa que no seamos conscientes de nuestros defectos, sino que los conocemos, pero no deseamos que nos los repitan día a día porque, por suerte, somos mucho más que circunstancias negativas. Con los regalos ocurre igual, pueden gustarnos más o menos, pero nunca rechazaremos el detalle que tiene alguien, pues es una demostración de afecto que va más allá del regalo en sí. 


El verdadero regalo no es el objeto, es la persona que te lo da.

sábado, 30 de diciembre de 2023

Cerrar ciclos

Hay historias que acaban, aunque tú no lo quieras y capítulos que, sin esperarlo, la vida se encarga de cerrarlos. Terminar historias que no van a ninguna parte, cortar relaciones que no aportan, apartar la toxicidad y dependencia. De eso va la vida, de cerrar ciclos y empezar otros nuevos. 

Este año lo he vivido de principio y fin, algunas de las personas con las que empecé el año, no lo acaban conmigo. Ha sido un año decisivo en cuanto a tomar decisiones, dejar de aguantar actitudes que no van a ningún lado, dejar de tratar a los otros, simplemente, por quedar bien o por todo lo que suponía un pasado común. El presente es hoy y como tal hay que vivirlo. Toca decidir empezar a vivir mi vida de forma egoísta, pensando en mí, que quien esté sea solo quién verdaderamente aporta, que suma y no resta. Y aceptarlo en paz, de una manera sana, asumiendo que mi realidad es otra y, por tanto, es lo que debo hacer para vivir en consonancia. Cerrar ciclos es necesario porque hay circunstancias o personas que, con el paso del tiempo, ya no encajan en tu vida como antes y hay que dejar espacio a lo que venga en el futuro. Nadie debería quedarse en un sitio donde no está a gusto, ni actuar por simple compromiso. Párate unos minutos y piensa, ¿estoy donde realmente me gustaría estar?, ¿qué necesito en mi vida ahora mismo?, ¿qué me aportan las personas de mi alrededor? Quizás es momento de reflexionar y tomar decisiones al respecto.

Es la vida la que pone personas en tu camino. Este año me he dado cuenta de que hay personas que llegan en el momento necesario, cumplen su función y, después, sin que te des cuenta, desaparecen. Se van por voluntad propia, pero quizás también es una señal de la vida de que esa persona ya hizo todo lo que tenía que hacer y no se queda más porque ya ha cumplido su misión. En mi caso, estar donde tenía que estar, en el preciso momento en que ocurrió un accidente, para salvar a lo más preciado que tengo. Siempre le estaré agradecida, hoy en día sé que no fue el azar la que la puso ahí, sino que esa era su misión y una vez hecho, como no tenía más que aportar, nuestros caminos se separaron.

¿De qué otra forma se cierran ciclos? Cuando consigues una meta, tras mucho esfuerzo y confianza depositada en ella. Por ejemplo, que tu equipo de fútbol consiga un ascenso también implica cerrar un ciclo y abrir uno nuevo, pues la situación cambia y la nueva meta también (lo siento, tenía que meterlo en mi resumen del año). Conseguir un nuevo empleo, viajar en busca de unas condiciones de vida mejores, abandonar tu zona de confort y emprender nuevos hábitos, mejorar tus relaciones sociales, cambiar tu estilo de vida... Un ciclo se cierra cuando el proceso ha terminado y solo quedan recuerdos, algo que nos conecta a esa etapa que ya terminó. Cerrarlo depende de uno mismo, por lo que se hará de manera consciente. En unos casos ocurrirá sin que nosotros lo decidamos, pero es responsabilidad nuestra encargarnos de cerrarlo de la mejor manera posible, aceptar y soltar porque algo mejor vendrá. 

¿Por qué es necesario cerrar ciclos? Porque con el paso de los años, todos cambiamos, nuestras prioridades cambian, hay cosas que antes eran esenciales y ahora pasan a un segundo plano, antes valorábamos más unas cosas y ahora otras... Al cerrar un ciclo, aceptamos el cambio, maduramos y nos abrimos actitudinal y mentalmente a una nueva etapa, que como el nuevo año, está a punto de comenzar.

"Cerrar ciclos es entender que, a pesar de que haya sido bueno, no siempre nos permite avanzar"

lunes, 25 de diciembre de 2023

Adviento 2023

Este año el calendario de adviento ha consistido en reflexionar acerca de una frase cada día. A continuación, las comparto con vosotros y os invito a pensar sobre ellas.

Día 1. "Por muy complicada que parezca la vida, siempre hay algo que puedes hacer. Donde hay vida, hay esperanza": De todo se sale, ningún problema dura eternamente, o se solventa o se acepta y se olvida. Siempre hay un motivo por el que seguir adelante, busca aquello que te motiva a continuar.

Día 2. "Relájate y confía": Las cosas se ven mejor desde la calma, desde una perspectiva relajada. Por eso, antes de tomar cualquier decisión, asegúrate de estar en paz contigo mismo y, sobre todo, confía en ti y en tus posibilidades.

Día 3. "Vive la vida que amas, ama la vida que vives": El secreto del éxito está en construir una vida a tu medida, disfrutando de lo que haces. Solo haciendo de tu vida tu pasión podrás amar lo que haces y, por tanto, valorar positivamente la vida que has elegido vivir.

Día 4. "No digas todo lo que piensas, pero piensa todo lo que dices": No podemos hablar sin filtro, decir todo lo que pensamos a cada momento no nos traerá nada bueno, al revés, crearemos lo llamado 'sincericidio'. Es muy importante pensar antes de hablar, ponernos en el lugar de la persona que va a recibir el mensaje, analizar y valorar las posibles consecuencias para determinar de qué manera haremos llegar el mensaje y buscaremos el modo en que sea lo más efectivo y asertivo posible. 

Día 5. "La verdadera belleza está en tu actitud": No hay nada que atraiga más que una actitud positiva, esto te conecta más a una persona que su belleza física. Tu personalidad, tu forma de ver la vida, va implícita a través de tu actitud.

Día 6. "Todo empieza con un primer paso": Es la clave para empezar cualquier proyecto, dar ese primer paso que a veces tanto nos cuesta, pero que tanto peso y valor tiene. La valentía de comenzar algo nuevo, con un simple paso que significa más de lo que podemos imaginar.

Día 7. "El tiempo que se disfruta es el tiempo vivido": El tiempo que merece la pena ser vivido, es el que disfrutamos y se compone de todos los momentos que compartimos, las experiencias que vivimos en primera persona y los hitos que permanecen para el recuerdo.

Día 8. "Cree en ti y todo será posible": Sólo tú con tus actos eres capaz de volver realidad tus sueños. Basta con creer en ti para poder transformar una ilusión, un anhelo, en algo real o, al menos, intentarlo.

Día 9. "Desconectar para conectar": La importancia de parar, despejar la mente para recargar pilas y, después, volver a retomar aquello que nos suponía un agobio en un principio. Nada como tomar un descanso para ver con más claridad lo que nos nubla el pensamiento. 

Día 10. "Nada vale más que tu paz interior": Siempre la paz mental debe ser tu prioridad, por ello, todo esfuerzo empleado en lograr alcanzarla merecerá la pena. Porque no hay nada más valioso que estar en paz con uno mismo.

Día 11. "Antes de juzgar, busca la verdad": No creas todo lo que oyes, a veces, las apariencias engañan. Antes de creerlas o dejarte llevar por lo que parece obvio, asegúrate y busca las evidencias que te llevan a la verdad.

Día 12. "Digas lo que digas, eres lo que haces": Tus actos son los que te definen, por mucho que tú pienses que eres de un modo y te describas así, sólo cómo actúes determinará quién eres en verdad.

Día 13. "La empatía es como la inteligencia, a quien le falta no se da cuenta": Cuando no valoras algo, es imposible echarlo de menos. En cambio, si te centras en lo verdaderamente importante y primordial para ti, siempre lo tendrás presente y lo buscarás en las personas con las que compartes tu vida. Porque hay valores esenciales que deben estar y nunca hay que perder. Sin embargo, no esperemos que gente que no comparte los mismos valores que nosotros, los sigan, ya que para ellos no existen, carecen de importancia.

Día 14. "Cuando sabes lo que vales, no te conformas con menos": Solo cuando eres capaz de darte tu lugar y valorarte, sabrás renunciar a aquello que no está a tu altura, sabrás diferenciar lo que mereces y lo que no y lucharás por conseguir lo que sí.

Día 15. "El cambio llega cuando eres capaz de soltar": En el momento en que te deshaces de todos esos malos pensamientos, de los sentimientos de culpa, de todo lo que te atormenta y que no tiene otra solución más, simplemente dejar marchar; aprendes a empezar de nuevo, construyendo una nueva vida a tu medida.

Día 16. "Lo que niegas te somete, lo que aceptas te transforma": Cuando das muchas vueltas a algo que no depende de ti y que, por tanto, no tiene solución posible, te somete, te obliga a pensar constantemente en ello, entrando en un bucle del que es difícil salir. En cambio, si lo aceptas tal y como llega, sea bueno o malo, podrás transformarte, aprender de ello y continuar.

Día 17. "Tus hábitos determinan tus resultados": Si quieres lograr unos resultados determinados, deberán proponerte una rutina y seguir esos hábitos de forma constante y continuada. Nada llega caído del cielo, toda recompensa supone un esfuerzo previo.

Día 18. "No hables, actúa. No digas, demuestra. No prometas, cumple": Las palabras se las lleva el viento, de nada sirve decir ni prometer, si no se es consecuente con lo que se verbaliza, manifestándolo a través de acciones.

Día 19. "Más tarde se convierte en nunca. Hazlo ahora": Cuando se pospone mucho una acción, al final, nos invade la pereza y muchas veces se termina ignorando. Si algo te interesa de verdad, no lo dejes para otro momento, hazlo cuanto antes.

Día 20.  "El sol siempre sale para todos": A pesar de las dificultades, siempre hay un halo de esperanza. Tras la peor de las tormentas, siempre sale el sol.

Día 21. "Si aprendes de tus errores, jamás te habrás equivocado": Toda equivocación nos abre los ojos, nos ofrece un descubrimiento, que nos permite reflexionar y aprender de lo ocurrido para tratar de evitar que suceda lo mismo la próxima vez. Por tanto, equivocarse termina en un aprendizaje, por lo que no debe considerarse un error.

Día 22. "En lugar de suponer, pregunta": A veces es más fácil suponer, esperar que algo pase como tenemos pensado que ocurrirá y nos olvidamos de que quizás la otra persona no actúe del mismo modo en que nosotros lo haríamos. Por ese motivo, es fundamental no dar nada por sentado y, ante la mínima duda, preguntar para asegurarnos de qué es lo que se va a hacer.

Día 23. "Si no puedes expresarte en libertad, ahí no es": Si no te sientes libre, no podrás ser tú. Si vives en un contexto donde te controlan, te obligan a pensar y a actuar de un modo determinado, que no es el que tú quieres para ti, ahí no encontrarás tu felicidad ni te sentirás cómodo, pues no podrás ser tú mismo.

Día 24. "Para ser, hay que estar": La única forma de ser parte de algo, es estando presente, haciéndose notar. Sin una implicación directa real, no podrás pertenecer a un grupo concreto. 


¿Qué has aprendido este mes? 
Basada en tus experiencias, la frase del día 25 te corresponde elegirla a ti.

jueves, 9 de noviembre de 2023

Acoso

Cuánto daño ha hecho la frase "puedes conseguir todo lo que te propongas". No, no siempre puedes conseguir lo que te propongas. Cuando no depende sólo de ti, no será posible, por más que lo intentes. Cuando hay otra persona implicada que no quiere lo mismo que tú, por más esfuerzos que hagas, por más que lo intentes con todas tus fuerzas y por todos los medios posibles, por más que estés convencida de tus razones, por más que justifiques tus acciones... No se va a poder. ¿Por qué no? Porque una relación es cosa de dos personas. Por mucho que una parte quiera algo, si la otra no quiere lo mismo, no hay nada que hacer. Lo único que nos queda es aceptar que no puede ser y olvidarnos de esa idea. Este es el camino saludable, aceptar que unas veces se puede y otras no y respetar las decisiones que las personas tomen, aunque no sean las que deseamos.

¿Qué ocurre si a pesar de la negativa recibida seguimos y seguimos insistiendo, aunque la otra persona no quiera? Que solo nos hacemos daño a nosotras mismas, nos autoengañamos pensando que esta vez sí podremos y logramos que esas ganas, ese interés, se convierta en obsesión. Una obsesión cegadora, al ver muy claro el motivo y no ver más allá que el objetivo que nos hemos marcado y que nos lleva a cometer acoso. Buscar por todos los medios que nos hagan caso es un comportamiento infantil, ¿por qué no parar a reflexionar acerca de eso, en lugar de insistir para que nos hagan caso y nos den una razón que no tenemos? Esto no es más que una consecuencia de crear hijos caprichosos, acostumbrados a salirse siempre con la suya y tener todo lo que quieren cómo y cuándo lo piden. Después se vuelven adultos con las mismas exigencias a que sus demandas sean cumplidas y con cero tolerancia a la frustración. Una frustración que aumenta esas ganas de conseguir lo que se quiere y, por tanto, el acoso contra quién no cumple con su deseo.

Y después de todo el daño causado, la persona que no es consciente de que sus actos no son buenos, que no sabe que ese camino no es el adecuado porque, en su mente, sus motivos justificados hacen que todo a sus ojos sea correcto, ¿qué queda? Victimizarse. Porque al no conseguir su objetivo, no entender que la persona acosada se canse y se rebele, lo que queda es ofenderse y sentirse la víctima de todo un juego que ella misma ha comenzado. ¿Y qué queda por el otro lado, el de la persona que sufre el acoso? Mucha impotencia al sentir que no puede hacer nada para frenar todo el huracán. Tan solo tratar de seguir con su vida como si no pasara nada, quitándole la importancia y la gravedad que tiene, esperando que desista, aunque pasen los años y pase la vida.

Falta mucha cabeza, madurez y sensatez para poner coherencia en los actos y ser capaces de asumir responsabilidades. También menos egoísmo y más empatía para ser consciente de que nuestras acciones tienen consecuencias, abrir la mente, no quedarse solo en nuestras propias justificaciones y pensar en qué camino pueden tomar nuestras palabras y nuestras acciones.

"Al escribir la historia de tu vida no dejes que nadie más sostenga el lápiz"

miércoles, 28 de junio de 2023

Opiniones

Las opiniones, al igual que las personas, pueden cambiar. No porque un día en un momento determinado lances una reflexión en voz alta, ya significa que vas a opinar del mismo modo por siempre. La gente cambia, evoluciona y, con ella, sus puntos de vista son diferentes. A través de la experiencia aprendes a ver las cosas de un modo distinto al que lo hacías habitualmente. No es malo cambiar de parecer, para mí, peor es defender una idea prefijada con la que quizás ya no estás de acuerdo, solo para quedar bien o para no afrontar la nueva realidad que se te presenta. Los pensamientos van y vienen y tanto si son dichos como escritos, ambos tienen el poder de ser modificados en algún instante porque nada es para siempre.

¿Qué motivos nos llevan a cambiar de opinión? Son varios, principalmente, el que he señalado con anterioridad: la experiencia vivida. Aprender de las circunstancias y de los contextos en los que nos movemos. Solo cuando vemos y vivimos un hecho concreto en primera persona, es cuando realmente podemos establecer una relación entre la verdad y nuestros pensamientos. Conocer a otras personas, sus puntos de vista, acercarnos a una realidad diferente a la nuestra, ponernos por un momento en su piel, nos permite ampliar nuestros horizontes y, por tanto, cambiar o modificar nuestra opinión personal. También la madurez, a consecuencia de todo lo vivido, nos ayuda a ver las cosas de otro modo, a reinventarnos, rebelarnos y querer reivindicar algo determinado. Con el paso del tiempo nos volvemos más exigentes, no nos conformamos con cualquier cosa, cambian nuestras prioridades y, por lo tanto, también nuestra forma de pensar y actuar ante hechos relevantes.

¿Todas las opiniones son válidas? No, sólo las que se dicen con respeto, las que se muestran con empatía, las que no buscan dañar, sólo transmitir. Respeto al dar y también al recibir. De hecho, hay opiniones que recibimos sin pedirlas previamente, aquellas personas que viven diciendo cómo debe ser la vida de los demás, cómo tienen que pensar y actuar. Eso no son opiniones, aunque las disfracen como tal. La delgada línea entre opinión y crítica... Las críticas son buenas si son constructivas, si tienen un trasfondo detrás, si nos ayudan, pero si su única intención es herir y destruir, debemos desecharlas. 

Tampoco son válidas las opiniones que no son opiniones, sino que en realidad se trata de una manipulación encubierta, donde el único objetivo es "llevarte a su terreno" y transformar tu opinión en una equivocada para que sólo persevere y tenga lugar la de la persona que la manifiesta primero. "Mi respeto hacia tu opinión termina cuando intentas inculcarme la tuya, sin respetar la mía". La diversidad de opiniones es necesaria, pero siempre desde una perspectiva respetuosa y empática. Es importante que expresemos nuestras opiniones, no callarlas por lo que puedan pensar los demás, ya que nunca sabes si con ella vas a lograr transformar la visión de otros. Nuestra opinión acerca de algo, refleja nuestra personalidad y pone de manifiesto nuestra actitud ante la vida, por ello, debemos compartirla.

¿Por qué es importante tener sentido crítico? No podemos quedarnos estancados, es cómodo fluir y vivir la vida que otros tienen preparada para nosotros, pero así nunca daremos verdadero sentido a la vida ni participaremos de ella plenamente.  Sin sentido crítico será más fácil manipularnos y obedecer con los ojos cerrados, pero el precio que pagaremos será demasiado alto porque al no tener voz, perderemos toda oportunidad de que nos tengan en cuenta y evitar que nos pisoteen. Sólo nutriendo nuestra capacidad de pensamiento propio lograremos detectar y resolver problemas, así como, tomar nuestras propias decisiones, decidir sobre nosotros mismos, hacia dónde dirigir nuestra vida y actuar en consecuencia.

"El sabio puede cambiar su opinión. El necio, nunca"