viernes, 14 de noviembre de 2014

Lluvia en el cristal

Otoño, mi estación del año favorita. Por esa variedad de colores que tiñen los campos, que hacen todo más bonito y más cercano. Poco a poco va llegando el frío, los días son más cortos y generalmente el clima es más triste, apagado. El frío se convierte en la excusa perfecta para dar y recibir abrazos, algo que como sabéis me encanta. Pero si hay algo que verdaderamente identifica al otoño, ésa es la lluvia. La lluvia la identifico con el sentimiento de nostalgia, nos hace recordar momentos pasados, nos traslada a lugares o instantes significativos, por tristes o por alegres. Revivimos emociones, sensaciones... sentimientos que quedaron anclados en el pasado, gestos o palabras que nos marcaron en su día vuelven para hacerse presentes de nuevo.

Ves las gotas caer, primero poco a poco, luego con mayor intensidad. Va tomando fuerza y eres consciente del paso del tiempo. Cuando miras llover desde la ventana parece que el tiempo no avanza, te quedas pensativo, pues tu mente inconscientemente vuela. Vuela de forma incontrolable hacia aquello que tenemos en la cabeza. Llega una dulce melodía de recuerdos que van envolviéndote y abarcando toda tu realidad. 

Es bonito ver llover. Es bonito acompañar a una gota de agua en su viaje y es que nosotros mismos somos como gotas de agua. Caemos, muchas veces sin querer pero es inevitable no hacerlo de vez en cuando. No tenemos el control completo en nuestras vidas. La gota, a pesar de caer donde le toque, ya que ella no decide el lugar, se aferra a la vida y lucha por no desaparecer. No importa la gente que pueda pisar o destruir esa gota que queda en el suelo porque, aunque cambie de estado, sigue siendo ella. Así pues, muchas personas pueden pasar por nuestra vida, transformarnos, hacernos daño... que seguiremos siendo nosotros y esa fuerza de la esencia que perdura siempre es la que nos mueve a seguir ahí. A no huir por muchas tormentas que pasen. 


Somos gotas de agua, aparentemente iguales, pero distintas en su forma. 
Cada una única e irrepetible.

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