jueves, 21 de febrero de 2013

Experiencias

A lo largo de la vida nos marcan numerosas experiencias. Unas mejores, otras peores, pero lo que es seguro es que de todas se aprende. Debemos quedarnos con lo que nos aporta algo porque es lo que nos ayuda a crecer como personas.

Y es que si algo he aprendido de todas mis experiencias, que quizás han sido más malas que buenas, es que de todo hay que sacar el lado positivo. Hay que quedarse con lo bueno y siempre, incluso de las experiencias más nefastas, sacas una conclusión positiva. Una moraleja que te sirve de mejora de cara al futuro porque lo bueno que tiene esto es que para afrontar una situación adversa, la próxima vez que llegue no te pillará desprevenido y sabrás exactamente cómo actuar para evitar tropezar de nuevo con la misma piedra. Verás nuevos caminos que te abrirán nuevos mundos y nuevas metas estarán a tu alcance. 


Entonces sabrás que todo en la vida pasa por algo y que merece la pena vivirla.

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