Compartida la vida se disfruta más, es cuando te das cuenta de que verdaderamente merece la pena. ¿De qué serviría vivir siempre en soledad, aislado del mundo?, ¿sin poder compartir con nadie tus experiencias, vivencias, estados de ánimo? Para sentirse vivo hay que vivir. Vivir en el pleno sentido de la palabra porque mucha gente vive al estar vivo, pero en realidad eso no es vivir. ¿Y qué es verdaderamente vivir? Disfrutar cada momento, compartir experiencias y anécdotas con los demás. Poner en común historias, hacer pequeñas escapadas, encuentros especiales juntos, celebrar la vida como se merece. Darle un auténtico significado y valorar qué es lo que nos hace felices. Todo compartido sabe mejor, ya sea en familia, con amigos, compañeros de trabajo... Cada logro se disfruta el doble.
domingo, 30 de abril de 2023
Compartir es vivir
martes, 21 de febrero de 2023
Media naranja
¿Cuántas veces habremos escuchado la expresión de "encontrar tu media naranja"? Muchas, ¿verdad? Pero, ¿nunca os habéis planteado por qué una naranja y no otra fruta u otro alimento?
En realidad su origen se remonta a la Antigua Grecia. Se encontró en una obra de Platón titulada "El banquete", que trata sobre la búsqueda del amor. En ella, Aristófenes detalla que los humanos al ser tan perfectos tienen forma esférica y los compara con naranjas. Por ello, el amado pasa a ser esa media naranja que nos completa. En la historia, además, se iguala los humanos con los dioses. Por lo que Zeus, como Dios máximo del Olimpo, al no gustarle esto, mandó un rayo con los que cortar a estos 'hombres naranja' por la mitad, condenándolos así a buscar eternamente su otra mitad.
Dejando a un lado este curioso mito y reflexionando acerca de la fruta de la naranja, sus beneficios y estableciendo comparaciones con las relaciones de amor o amistad, os comparto mis propias conclusiones:
- Las naranjas contienen vitamina C. Sus beneficios son que contribuye al crecimiento y reparación de tejidos del cuerpo humano. Lo que bien podrían ser las heridas del alma, aquellas que se sanan poco a poco cuando conectas con alguien especial. Para que una pareja crezca, necesita de confianza, respeto y madurez, con la que irá ganando solidez. También a las personas especiales (ya sea pareja o amigos) las tendemos a llamar personas vitamina, las denominamos así porque nos aportan energía, fuerza, alegría, vitalidad y protección, son nuestro mayor apoyo, motivación y el aliciente necesario para seguir adelante, viviendo la vida con ganas. Además, los cítricos desintoxican nuestro organismo, así que lo que más necesitamos es vivir en plenitud, sin toxicidad a nuestro alrededor, con la tranquilidad de tener al lado solo cosas que nos aportan.
- Cuando quieres a alguien, implica aceptar al otro tal y como es, con lo bueno y lo malo. Por eso, podemos decir que el amor llega en todas sus vertientes, igual que debemos aceptar y valorar la naranja completa: dulce, ácida, agria, amarga, en zumo, cortada... Aprender a transformar nuestra visión, cambiar nuestra percepción, ver los defectos y no centrarnos únicamente en ellos, sino asimilar y ser capaces de darle la vuelta y verlos también como una virtud. Porque dentro de todo lo que a primera vista parece malo, se puede aprender y, tal vez, incluso se escondan cosas buenas de valor.
- Si por algo se caracterizas los cítricos es por la capacidad de exprimirlos hasta aprovechar todo de ellos. Si algo es necesario para nutrirnos y ser felices, es poder exprimir momentos juntos, convirtiéndolos, así, en recuerdos eternos. Valorar el tiempo que compartimos, aprovechar para percibir y conocer hasta lo más oculto de nuestro ser. Gajo a gajo, con calma, saboreando cada instante. Profundizar en nuestro autoconocimiento y también comprender a los demás, esforzarnos por sacar lo mejor de nosotros mismos, salir de la zona de confort y atrevernos a superarnos. Si todo esto, además, lo hacemos juntos la relación se fortalecerá.
- La piel de la naranja es dura, difícil de romper con las manos, por lo que no se destruye con facilidad como una relación sólida. Esa capa protectora custodia un dulce corazón. Cada gajo que la forma es fácilmente separable, por lo que no se crea una relación de dependencia. La relación ideal no consiste en estar físicamente pegados las 24 horas del día, haciendo todo juntos, de manera sincronizada, sino ser capaces de construir rutinas independientes y combinarlas con momentos juntos.
- Tal y como dice el mito: completar y ser naranja entera juntos. Es fundamental que ambas partes participen en la relación, dar y recibir es esencial, aunque no siempre sea a partes iguales. Hay días en los que según las circunstancias no es posible dar y recibir el 50% correspondiente, pero lo importante es participar y entre ambas partes formar ese 100%. Establecer un proyecto de vida juntos y trabajar en equipo, luchando por alcanzar sueños y metas compartidas. Ser presente y planificar un futuro a corto plazo y de manera razonable.
martes, 30 de junio de 2020
Emociones expresadas, emociones superadas
Sabemos que, en ocasiones, es difícil poner nombre a lo que sentimos porque, a veces, ni siquiera nosotros sabemos qué es lo que nos pasa. Pero también es importante aprender a intentarlo, a no rendirnos y tirar la toalla, sino superarnos y superar cada dificultad que encontremos en el camino.
Un buen ejercicio para identificar nuestro estado de ánimo y poner nombre a lo que sentimos es comenzar con las emociones básicas: alegría, miedo, tristeza, sorpresa y enfado. A partir de ahí podemos valorar el lenguaje no verbal como apoyo para diferenciarlas, identificando primero la emoción en los otros y después en nosotros mismos. Después, debemos reflexionar. Pensemos.... ¿qué cosas nos hacen sentir tristes?, ¿en qué momento sentimos miedo?, ¿cuándo nos encontramos alegres?, ¿qué nos provoca sorpresa?, ¿qué nos enfada? De este modo estaremos relacionando y otorgando nombres de emociones a las situaciones que hemos vivido o podemos vivir. Por último, podemos crear nuestro diario de emociones, asociando un color a cada emoción y coloreando ese día representado en un dibujo (por ejemplo, las hojas de un árbol numeradas completando un mes entero). Así repasaremos al final del día cómo nos hemos sentido y en un vistazo general, haremos un balance del mes o semana que queramos destacar. Además, como vemos en la siguiente imagen, hay muchas más maneras de liberar nuestras emociones, sólo hay que encontrar la que más encaje con nosotros y nuestra personalidad. ¿Cómo lo podemos saber? Probando cada una de ellas:

