martes, 28 de enero de 2014

(no) es imposible

Muchas veces utilizamos la expresión "es imposible", pero ¿realmente lo es? qué fácil es resignarse y desistir del empeño... ¿por qué nos invade de repente esa negatividad? no son dudas lo que nos hace afirmarlo porque si lo fueran no lo diríamos de manera tan rotunda. Y lo que es mejor, ¿cuantas veces lo habremos dicho o habremos oído que nos lo dicen y al final lo hemos logrado? antes de tirar la toalla hay que levantarla y confiar en nuestras posibilidades, ya que si nos negamos a nosotros mismos la posibilidad de intentarlo es cuando nos vamos a ver incapaces de verdad y nadie lo es, si quieres, ¡puedes!

Puedes apoyarte en la suerte, hacerlo por la gente que está a tu alrededor, porque realmente confías en ti... por lo que sea, pero tienes que hacerlo y no rendirte. Los caminos difíciles son los que merecen la pena porque si todo en la vida fuese sencillo, ¿dónde quedarían los retos y la superación personal? ¿y la satisfacción tras lograr tus metas? por todo ello hay que luchar y no negarte nada, al revés, en lugar de decir "es imposible" sustituirlo por algo más positivo como "es difícil, pero yo lo voy a conseguir" o "puede que pierda una batalla, pero no la guerra".

Y es que todo depende de cómo lo mires, de cómo lo analices y, sobre todo, de cómo lo hagas tuyo. La confianza en uno mismo es clave, pero saber automotivarse lo es aún más porque no vas a tener siempre a alguien dándote ese apoyo que necesitas en el momento exacto, si lo tienes perfecto, pero me refiero a que no tiene que ser imprescindible. Todas esas palabras deben resonar en tu cabeza hasta el punto de hacerlas tuyas y, por qué no, crear otras propias que te sirvan.

Sólo analiza la situación y aprende a mirar el lado positivo, no negativices más tu vida y si no puedes a la primera, será a la segunda o a la tercera... pero si te importa algo de verdad, entrégate y haz todo lo que esté en tu mano por alcanzarlo. Tarde o temprano todo es recompensado.

miércoles, 1 de enero de 2014

¡Feliz 2014!

Si cada día es una nueva oportunidad, este 2014 viene cargado de 365 oportunidades, muchas verdad? Bien es cierto que hay que ir paso a paso, disfrutando cada día de lo que nos tiene escondido y reservado. Algo de lo que seguro aprenderemos porque todo lo que vivimos, tanto positivo como negativo, es una lección de vida, de cada uno depende cómo afrontarla. Así que para el que esté desanimado ya sabe, toca empezar a levantarse porque la actitud que se tenga es primordial para ver la vida mucho más fácil y encontrar salida a lo que ahora le ciega.

Tienes por delante 365 oportunidades para cambiar lo que te molesta, para valorar a quién o a quiénes tienes a tu lado, para luchar por hacer reales los sueños que tanto anhelas y que rondan por tu cabeza. Para enamorarse de la vida, para borrar lágrimas de tristeza y dibujar sonrisas, para alimentar el corazón, para mantener viva la esperanza y compartir la ilusión. Para creer en uno mismo, para ser un ejemplo de superación, para no perder el sentido del humor, para demostrar que somos fuertes. Para respetar lo diferente, para hacernos notar, para regalar abrazos, para atraer la buena suerte, para sorprender con pequeños detalles, para pensar en mí pero también en los demás. Para jugar como niños, para bailar bajo la lluvia, para contemplar un nuevo amanecer, para sentir el viento y los rayos de sol en la piel, para admirar una noche estrellada...


Por todo eso y mucho más, ¡brindemos por un nuevo año de momentos y felicidad!
¡¡¡FELIZ 2014!!!

martes, 31 de diciembre de 2013

Gracias, 2013

Acabamos el año 2013, un año que lo que menos me ha traído es mala suerte, así que ¡fuera supersticiones! Un año donde he cumplido mi propósito de ser más yo, de aprovechar el tiempo para decir todo aquello que pasara por mi mente y que quisiera transmitir. Otras veces me habría callado, pero ese año desde el principio ya comencé pisando fuerte y mostrando la realidad como es. Decir todo lo que pensaba fuera más bonito o más borde, pero lo más adecuado en cada ocasión, lo mejor para mí. Esa satisfacción personal al ver lo a gusto que se queda una persona cuando actúa sin miedo... No tenía nada que perder y me he ganado aquello que llevaba tanto tiempo esperando, dejar de ser invisible. 

Así que, aunque suene egoísta, estoy muy orgullosa de mí misma, de todo lo que he logrado. En realidad no es egoísta, yo siempre pienso en los demás antes que en mí, por una vez intercambiar los papeles me ha dado muy buenos resultados. Me sorprende cuando la gente dice que he cambiado, sigo siendo la misma. Quizás lo único diferente es que ahora he roto la burbuja en la que vivía inmersa y me he dado una oportunidad y he aprendido a confiar en mí porque, si no lo hago yo, no lo va a hacer nadie más. Me alegro de que al fin tenga mi lugar.


Creo que este ha sido un gran año porque realmente he disfrutado de cada acontecimiento y sacado algo positivo o algo con lo que aprender para seguir creciendo.

Asís me llenó desde el principio, ya que viví mi primer vuelo, una sensación que no se puede describir con palabras, las vistas son espectaculares... es mágico sentirse literalmente en las nubes; hasta el final con esa lluvia de abrazos en el aeropuerto, inolvidable tantos sentimientos a flor de piel. Por otro lado, me sirvió para encontrarme conmigo misma (como para no hacerlo con esos paisajes tan bonitos) y devolverme esa fuerza que necesitaba para afrontar el mayor reto por el que llevaba años sufriendo. Encontré el lado positivo que no había sabido ver a aquella situación y me llevé muchas muestras de cariño que me sirvieron para dar más de mí misma. También la experiencia de compartir momentos con personas que en tan poco tiempo fueron capaces de significar tanto.


Otro acontecimiento de este 2013 fue la vuelta del gran Raúl González al Bernabéu. Me hubiera encantado estar ahí para recibirlo de nuevo a la que siempre ha sido su casa y de la nunca tuvo que salir, a pesar de ello, me emocioné mucho. Solamente ver cómo el público coreaba su nombre y lo aplaudía en pie... esa sensación de que se caía de nuevo el estadio gritando y celebrando su gol... es cómo si su salida habría sido tanto solo un mal sueño. Se notó que la gente en verdad lo quería aquí, que lo siguen admirando y respetando, por lo que tiene menos sentido su marcha. Aún así, verlo de nuevo de blanco, luciendo su 7 y el brazalete de capitán hizo que se detuviera el tiempo, que mi mente volviese años atrás y disfrutara plenamente de ese reencuentro. 

Pero si en verdad hay algo que ha marcado este año es conocer a esos pequeños de 3 años que desde el primer día los considero míos. Se ganaron mi corazón desde el primer segundo y se me borraron todas las dudas al ver sus caritas. No es mi cole, es el cole en el que una estrella soñó estar y no pudo y yo estoy por ella, cumpliendo ese sueño. Allí me siento como en casa porque si un aula de infantil ya es un sitio acogedor, ¡qué voy a decir de la mía! Estoy muy contenta, aprendiendo muchas cosas y las que me quedan porque además de limpiar mocos y consolar llantos, con tan poco consigo llenar sus caritas de ilusión y sacarles una sonrisa... que multiplicadas por 25 hacen que la mía sea enorme.


Todo esfuerzo tiene su recompensa, nuevamente un sueño se cumplió. Tras varios años detrás de ello, conseguí ganarme un hueco entre esas personas con las que me sentía tan identificada. ¡Gracias! Y, también, logré empaparme de optimismo y no perderlo. 

Para el próximo año me queda seguir como hasta ahora, hacia adelante, sin miedo, caminando con paso firme y decidido. Porque me quedan retos complicados, pero con ayuda de toda la gente que tengo a mi alrededor y sobre todo conmigo misma, seguro que se me hace fácil.
Porque no hay nada difícil si tú eres capaz de hacerlo sencillo.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Esperanza

"Un día Pandora, que era muy curiosa, no pudo aguantar más, le quitó la llave a Epimeteo y abrió la caja, de la que salieron cosas horribles para los seres humanos como enfermedades, guerras, terremotos, hambres y otras muchas calamidades.
Al darse cuenta de lo que había hecho Pandora intentó cerrar la caja, pero sólo consiguió retener dentro la esperanza que, desde entonces, ayuda a todos los hombres a soportar los males que se extendieron por toda la tierra".

La esperanza es lo último que se pierde, es el momento en el que pensamos con el corazón y no con la cabeza. Cuando pensamos que no queda nada, siempre hay algo más. Quizás no se nos ocurre en ese momento o tenemos tantas cosas en mente que no caemos justo en la que necesitamos, pero tarde o temprano termina llegando porque cuando se quiere algo de verdad y se pone el alma en alcanzarlo, nacen nuevas opciones, nuevas oportunidades que nos llenan de nuevo y nos dan energía gracias a la cual recuperamos las ganas y la ilusión. Además, como cuenta la leyenda, nos ayuda a sobrellevar todas las circunstancias que no son de nuestro gusto.

La esperanza es lo contrario a la desesperación, factor que hay que evitar porque conlleva emociones negativas y la mezcla de éstas puede ser explosiva, llegando al extremo en algunos casos. Por eso, considero que es importante tener presente aunque sea una pequeña gotita de esperanza de la que podamos beber si nos encontramos en una situación de angustia o pesimismo total.

Puede ser una forma de autoconvencimiento, no lo descarto, y si así fuera no tiene nada de malo, al revés para mí es positivo porque es una manera de lograr esa motivación personal que es necesaria para seguir luchando por hacer que cada día sea mejor que el anterior.


Tener la certeza de que algo bueno vendrá, puede tardar más o menos tiempo, pero al final llegará. Porque al igual que el bien triunfa sobre el mal en los cuentos, la vida nos tiene guardado algo positivo con lo que poner fin a todo el sufrimiento acontecido.

                   "Porque aprendí que en la vida, de todo lo malo, algo bueno vendrá"

viernes, 22 de noviembre de 2013

Otoño

Lo más significativo de la llegada del otoño es la caída de las hojas de los árboles. Esto simboliza el paso del tiempo, momentos de cambios. Una ráfaga de viento se lleva las hojas, se lleva lo malo, lo aparta de nuestro lado. Las hojas simbolizan nuestras debilidades ya que son fácilmente dominables. Caen porque es necesario deshacerse de ellas y dejar hueco para que aparezcan nuevos proyectos con los que poder comenzar de nuevo, con fuerza y decisión.

Al igual que el viento se lleva lo que no necesitamos, también nos devuelve viejos recuerdos. Caminando en soledad, un soplo de aire nos puede conducir directamente al pasado, un recuerdo, una añoranza. Nuestros pies sumergidos en un montón de hojas, evocan los pasos que seguimos y la dificultad que hay que superar para alcanzar las metas propuestas.
La lluvia también se hace presente en esta estación. Las gotas de agua, al caer, chocan contra el cristal y dejan empañados en él momentos que nos marcaron o dejaron huella por un motivo especial. Tal y como las gotas dejan su rastro, estos recuerdos se hacen notar en nuestra memoria y, por ello, regresan a nuestros pensamientos, a veces sin quererlo.

Nuevos colores cubren el paisaje, tonos cálidos como el rojo, amarillo, naranja y marrón que tiñen los campos, hacen que el frío que trae noviembre sea menos intenso al admirar y sentirse parte de un rincón así de mágico.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Flores

"Te mando flores que recojo en el camino, te las mando entre mis sueños porque no pueblo hablar contigo"

Con la llegada de este día, se produce una lluvia de flores con la que decorar cementerios o lugares en los que perdieron la vida nuestros seres queridos. Es una forma de recordarlos y me apena la gente que dice que solo es materialismo, se centran sólo en lo que supone comprar flores, pero no se paran a pensar en el significado que pueden tener o que podemos otorgar a las flores. Para mí, es una manera de dar color, dar vida a algo apagado. Además, cuando una flor se marchita y se cambia por otra sana, es comparable a una forma de renacer, de dar sentido y de renovar nuestros pensamientos, llenarlos de buenos recuerdos y cuidar a aquellos que los reciben.

También se dice, y no le quito razón, que se deberían regalar flores con frecuencia cuando la persona aún está viva y no esperar a hacerlo un día. Sin embargo, pienso que este día es importante, es importante tener aunque sea un día clave en el que poder recordar a todas las personas que ya no están y hacerles un pequeño homenaje por lo que fueron y lo que nos dejaron. Porque eso no implica que no sean recordados a diario o que no podamos tener este tipo de detalles el resto de días del año. Simplemente creo que tradiciones así no se deben perder. Es una forma de declarar el afecto que seguimos teniendo hacia personas que ya no están, en estos casos el silencio acompañado del recuerdo y un breve y bonito gesto son suficientes. Por lo que no lo veo mal ni tampoco como algo materialista, ya que no tienen porqué ser únicamente flores, sino que cualquier detalle sirve, el caso es renovar el recuerdo.

A la hora de elegir flores con las que demostrar estos sentimientos, quizás la más demandada es el clavel y es que representa la belleza, admiración y gratitud, por lo tanto creo que es la que recoge lo más bonito que se puede sentir hacia alguien. Las margaritas recuerdan la pureza y la niñez, muchos de mis recuerdos o mejor dicho, los más significativos con aquellos que ya no están, pertenecen a esa época. Así que concluyo que la mezcla de ambas flores es la más completa, al menos para mí.


martes, 15 de octubre de 2013

Con el corazón en la mano

Aquí estoy, llorando como una tonta al pensar que esto se termina, que solo queda un mes. Me pongo a pensar en mí, en lo que ha supuesto este cambio para mí y la verdad es que reconozco que no soy la misma, que algo he cambiado y para bien. Desde el principio intenté salir de mi burbuja y explorar el mundo. Un mundo alegre, más de lo que podía imaginar, teniendo en cuenta a lo que estaba acostumbrada. Con dificultades, como todo, pero luego te das cuenta de que sirven para aprender y mucho. No me costó encontrar gente ni entablar conversaciones, que siempre ha sido mi asignatura pendiente. Por el contrario, sí me costó saber quién merecía la pena y quien interpretaba un papel, pero al final todo se sabe y lo que piensas que pierdes no lo pierdes tú, en realidad lo pierden ellos.

A día de hoy sigo sintiendo esa espina clavada por no haber podido conocer a ciertas personas que para mí son admirables. Lo poquito que pude compartir lo guardo como un tesoro y es que bien dicen que las grandes fragancias vienen en frascos pequeños. Yo me quedo con esa esencia de la que tuve oportunidad de disfrutar. Me hicisteis sonreír cuando más lo necesitaba y me enseñasteis, sin saberlo, a abrir los ojos. Sin embargo, aunque me aportarais cosas buenas, no puedo dejar de pensar en que es una verdadera lástima que nuestros caminos se hayan separado y en lo que os echo en falta. Ojalá supiera quedarme con lo positivo y no mirar tanto lo negativo, pero así soy. Lo noto ahora que miro a mi alrededor y no os encuentro. Puede que vosotras a mí no me echéis de menos, puede que ni siquiera leáis esto, pero me equivoqué al dar un paso hacia atrás y reaccionar tarde. La culpa no es vuestra, es mía por no creer en mí.

Y a las que estáis, quiero aprovechar este mes como el último que es, quiero enmendar los errores del pasado y no dejar pasar nada, ni un paso más atrás. Nunca es tarde para empezar, así que...comencemos y terminemos por la puerta grande.